Hasta el momento, no se ha comprobado que el COVID-19 se transmita a través de la leche materna, pero es importante seguir las medidas necesarias y seguras para amamantar a un bebé.

 

Para ello, el doctor Eduardo Carrillo Valdés, pediatra neonatólogo de Centro Médico Escalón, aclara ciertos mitos alrededor del COVID-19 y la lactancia materna. De esta manera, el especialista explica las realidades ante esta situación y apunta a una serie de recomendaciones sobre las acciones que deben seguir las madres durante la pandemia.

 

¿Puede transmitirse el virus del COVID-19 a través de la lactancia materna?

 

Hasta el momento, en todas las investigaciones realizadas, no ha existido ninguna muestra de leche materna que haya sido positiva del SARS-CoV-2; tampoco en madres con sospecha de COVID-19 o a quienes se les haya confirmado un diagnóstico, razón por la cual no se debe suspender la lactancia materna. Sin embargo, debido a que esta enfermedad es nueva, puede haber evidencias que se descubran diariamente y las recomendaciones sobre este tema cambien.

 

Después del parto, ¿Debe colocarse inmediatamente al bebe piel a piel sobre la madre para amamantarlo, aunque en la madre tenga sospecha o confirmación de COVID-19?

 

La respuesta es sí. El apego precoz, no solo ayuda a lo que es el vínculo de la madre con su bebé, sino que también ayuda a la regulación de la temperatura del recién nacido, evitando complicaciones como lo es la hipotermia o la temperatura baja que puede ser sumamente peligroso para un recién nacido en esta edad. Esto también incita a una lactancia materna temprana y ayuda a establecer las primeras defensas del bebé.

 

Lo que podría recomendarse en esta etapa, si la madre está con síntomas y se sospecha que tiene COVID-19, es que ocupe mascarilla.

 

Si una madre tiene COVID-19 o es sospechosa de tener la enfermedad, ¿Debe seguir amamantando?

 

La respuesta es sí, ya que la transmisión a través de la leche no se ha confirmado y no hay contraindicaciones para suspender la lactancia por la enfermedad. Si se recomienda que la madre al momento de amamantar cuente con mascarilla y aplique las medidas de higiene pertinentes, como: el lavado de manos y uso del alcohol en gel previo a la manipulación del bebé. Además, se ha demostrado que los beneficios de la lactancia incluyen la protección de las lactantes a diferentes enfermedades, incluyendo posiblemente el COVID-19. Por lo tanto, los beneficios que presentan en la lactancia hasta el momento, sobrepasan a los riesgos.

 

¿Es necesario que las madres con sospecha o confirmadas con COVID-19, se laven el pecho antes de amamantar o antes de extraerse la leche?

 

La respuesta es no. No se debe de hacer una limpieza rutinaria antes de dar de mamar a un bebé, ni siquiera en situaciones normales. Lo que se recomienda es si la mama esta enferma o con mucha tos, o que alguien en casa también este enfermo, y hay alguna probabilidad que la mama haya tosido con el pecho descubierto, en este caso se recomienda que se lave el pecho previo a la toma del bebé con agua tibia y con jabón no muy fuerte durante 20 segundos, como se hace en el lavado de las manos.

 

Luego de esto, es necesario quitarse bien el jabón y secarse bien el pecho; de esta manera es más seguro darle de mamar al bebé. Pero únicamente en estas situaciones donde se sospeche que la mama o alguien haya tosido, y que pudieran haber caído gotas de saliva en el pecho descubierto, ya que eso puede aumentar el riesgo de transmisión de la enfermedad al bebé.

 

¿Es seguro utilizar leche extraída de una madre con COVID-19, presunta o confirmada?

 

Si es seguro utilizar esa leche, ya que como se mencionó anteriormente no se ha reportado transmisión del virus a través de la leche materna, por lo que no pone en riesgo la transmisión en la leche extraída.

 

Cuando una madre con COVID-19 presunta o confirmada se extrae la leche para su bebé, ¿Debe tomar alguna medida adicional al manipular el extractor o el sacaleches, o los recipientes y utensilios para almacenar la leche?

 

La respuesta es no. No se debe de tomar ninguna medida adicional a las que usualmente se toman. La limpieza de estos utensilios como lo es el sacaleches o recipientes para almacenar la leche, deben debe lavarse con abundante agua y jabón y luego seguir un proceso de esterilización. Lo único es que, si una madre presuntamente tiene la enfermedad al momento de realizar la higiene de estos implementos, debe utilizar mascarilla, lavarse bien las manos y aplicarse alcohol previo a su manipulación.

 

Si una madre con COVID-19, presunta o confirmada no ha podido amamantar a su bebé por haber estado demasiado enferma o por otro problema de salud, ¿Cuándo puede volver a amamantar?

 

Las madres que hayan estado ante estas situaciones, deben reiniciar la lactancia en el momento en que se sientan lo suficientemente aptas para realizarlo. No hay ninguna contraindicación o período de tiempo que se tenga que esperar para que una madre vuelva a reiniciar la lactancia posterior a la recuperación y luego de haber padecido COVID-19. 

 

¿Afectan los resultados de una prueba de COVID-19 a las recomendaciones sobre la alimentación del lactante o niño pequeño?

 

La respuesta es no, no afectan de manera directa. Si pueden afectar de manera indirecta, ya que lo único que puede recomendarse, es que si los resultados son positivos, se deben implementar medidas extras de higiene como el lavado de manos, uso de mascarilla y alcohol gel antes de alimentar al lactante o niño pequeño.  Primordialmente en el período de infección de la enfermedad que son 14 días posterior al inicio de síntomas de la enfermedad. Por lo tanto, no afecta sobre los resultados de la alimentación, pero si las medidas que se tienen que tomar para tomar y preparar los alimentos.

 

¿Cuáles son las recomendaciones de higiene para una madre que amamanta y que tiene sospecha o confirmación de COVID-19?

 

Aquí las recomendaciones de higiene son las mismas que en cualquier otra población, entre ellas se incluye el lavado de manos frecuentemente con agua y jabón, uso de alcohol gel antes de tocar al bebé y uso de mascarilla. También es importante la limpieza de superficies que ocupamos para preparar los alimentos del bebé y, la higiene adecuada de los utensilios para dar de comer al bebé.

Información por:

Doctor Eduardo Carrillo Valdés

Pediatra neonatólogo