La cirugía oncológica de la mama ha evolucionado desde técnicas mutiladoras hasta las modernas técnicas conservadoras (cuadrantectomia y ganglio centinela) a la cirugía oncoplástica. La cirugía oncoplástica surgió de la fusión de la cirugía oncológica con la cirugía plástica reconstructiva de la mama. Consiste en una serie de técnicas quirúrgicas que permiten mejorar los resultados quirúrgicos y cosméticos sin alterar el manejo oncológico de las pacientes, traduciéndose en una mejor calidad de vida sin alterar el pronóstico de la enfermedad.

 

Con el transcurso del tiempo y de varios estudios de investigación, logro demostrarse que las cirugías más radicales brindan similares resultados que las intervenciones menos radicales, lo cual dio lugar a la implementación masiva de la cirugía conservadora de mama. Como todo procedimiento quirúrgico, existen criterios de elegibilidad con indicaciones y contraindicaciones, por lo cual, es importante evaluar adecuadamente a cada paciente.

 

La cirugía oncoplástica también puede realizarse luego de una “tumorectomía” en determinados casos como en pacientes que necesitan una nueva resección de márgenes comprometidos, evitando la mastectomía total; o en pacientes con tumor con márgenes libres, donde se busca la corrección de defectos cosméticos. Ya que la técnica de la cirugía oncoplástica de la mama permite corregir distorsiones cosméticas mediante la movilización local glandular o de colgajos dermoglandulares.

 

Son cuatro los principios en los que se basa la oncoplastía de la mama:

 

·         Obtener resecciones amplias

 

·         Reconstrucción inmediata de la mama

 

·         Inmediata simetría con la mama contralateral (si es necesario)

 

·         Incisiones poco visibles/notorias.

 

¿La cirugía oncoplástica altera el pronóstico de las pacientes?

 

Desde un punto de vista de la calidad de vida de las pacientes, la cirugía oncoplástica produce una mayor satisfacción de la paciente, al no verse mutilada ni con un pobre resultado estético.

 

Con respecto al desenlace de la enfermedad, se ha reportado extensamente en la literatura que no existen diferencias entre la “cuadrantectomia” y la cirugía oncoplástica de la mama en términos de tasas de recurrencia local, tasas de recurrencia a distancia o en la sobrevida global. Además, se ha descrito que la cirugía oncoplástica no retrasa el inicio de la quimioterapia o radioterapia adyuvante.

 

Los tratamientos del cáncer de mama son cada vez más individualizados, con menores tasas de toxicidad y un menor número de efectos secundarios, para lo cual, es indispensable evaluar adecuadamente a cada paciente.

 

 

Elaborado por: 

Dra. Karla Jeanette Amaya Rivas

Ginecóloga - Obstetra, Mastóloga y Ginecóloga Oncóloga

 

 

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