El doctor Héctor Orrego, neurólogo vascular del Centro Médico Escalón, explica en detalle sobre la enfermedad "Esclerosis múltiple" y la importancia de identificarla en sus fases iniciales para poder contrarrestar sus síntomas con el tratamiento adecuado.

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica inflamatoria autoinmune que afecta al sistema nervioso central, es decir tanto al cerebro como a la médula espinal, especialmente la mielina. Como del cerebro depende casi todo el organismo, sus funciones vitales se ven afectadas por esta patología, como lo es el ciclo de vigilia del sueño, la coordinación del movimiento, fuerza muscular, pulsos hormonales, sensibilidad, pensamiento, lenguaje y otras más, define el doctor Héctor Orrego.

Además, esta es una patología crónica que afecta más a mujeres que a hombres y puede generar discapacidad severa. Su cuadro clínico suele ser de cuadros agudos neurológicos con remisiones posteriores y en algunos casos suelen ser progresivos hasta llevar a la muerte. El diagnóstico se apoya en la evidencia de lesiones diseminadas en tiempo y espacio, detectadas a través del estudio hecho por resonancia magnética. Los múltiples tratamientos en la actualidad no curan la enfermedad, pero logran suprimir en gran numero la cantidad de brotes o recaídas.

El neurólogo explica que, en cada una de las recaídas de la enfermedad, se van acumulando discapacidades, por ejemplo, en determinado momento puede verse afectada la función del cerebelo y consecuente a esto falla la coordinación de los movimientos que se traduce a: dificultad al caminar, problemas al momento de sujetar objetos; también la mirada tiembla y disminuye su capacidad de enfoque. Esto es solo por una afección que daña un área del sistema nervioso en uno de los brotes que se manifiestan y donde quedan secuelas que impiden que el paciente llegue a su estado basal.

Según el experto, la enfermedad normalmente aparece entre los 10 a 40 años y es la principal causa de discapacidad en el mundo en este grupo de edad, este es el promedio en el que empieza a atacar. En muy pocos casos del 5 a 10 % ocurre debajo de los 10 años y rara vez después de los 45 años. La mayoría de los pacientes andan debutando en la enfermedad de los 18 a los 30 años.

Aunque la evolución es variable, en los primeros años (de 7 a 10) la afección se caracteriza por una alta actividad inflamatoria y el paciente se enfrenta con brotes o recaídas recurrentes. Después hay una “transición” a una segunda etapa en que la actividad inflamatoria es menor pero el paciente ya tiene discapacidad importante acumulada para ese entonces y se conoce como degenerativa; es decir, que a pesar de ya casi no tener nuevas lesiones inflamatorias el cerebro sigue degenerándose y la discapacidad continúa incrementándose. Del bastón se pasa a silla de ruedas, pero sin tener lesiones inflamatorias o brotes clínicos marcados. Por esa razón, la oportunidad de modificar la enfermedad es cuando está activa e inflamando.

Factores de riesgo

No es una enfermedad que se herede, pero si depende de varios factores como:

Predisposición genética. En el curso de la vida muchos factores pueden influir, pero más en aquellas personas que tienen ascendencia europea.

El ambiente. Los factores ambientales también desempeñan un papel importante en su aparición, existen algunas teorías en torno al tema, pero ninguna está comprobada. Algunas lo atribuyen a vivir en regiones de mayor latitud, tener poca exposición a la luz solar y deficiencia de vitamina D.

Exposiciones a virus. También existen teorías que algunos virus pueden desencadenar el inicio de la enfermedad como Epstein-Barr (VEB, por sus siglas en inglés), el virus de la varicela zóster, entre otros. La enfermedad no es contagiosa, sin embargo, puede ser que el virus muchas veces sea el detonante para que alguien que tiene predisposición a desarrollarla, la manifieste.

Etapas de la enfermedad

En el inicio de la enfermedad, el paciente puede tener una lesión inflamatoria o autoinmune en el cerebro que no logra dar síntomas porque es demasiado pequeña o se encuentra en un área que no es tan vital.

Al tener la primera lesión inflamatoria en el cerebro que sobrepasa el umbral clínico, está si manifiesta síntomas notorios y puede llegar afectar al cerebelo desencadenando descoordinación en los movimientos, parálisis de las piernas, neuritis óptica o disminución de la agudeza visual y dolor ocular.

Cuando los síntomas se manifiestan en su primer episodio clínico se le califica como episodio clínico “aislado”. Después al darse la siguiente etapa, se desarrolla la esclerosis múltiple y pueden seguirse acumulando lesiones, algunas más severas que otras.

En términos generales, estos son los síntomas que podría presentar un paciente:

Cansancio

Visión doble o borrosa

Problemas del habla

Debilidad en los miembros

Pérdida de fuerza o sensibilidad en alguna parte del cuerpo

Vértigo o falta de equilibrio

Sensación de hormigueo o entumecimiento

Problemas de control urinario

Tratamiento

Usualmente, los pacientes con esclerosis múltiple son tratados con fármacos de primera línea como el interferón o acetato de glatiramero. Sin embargo, estos medicamentos dirigidos son demasiados suaves y muchas veces no ayudan a mejorar los síntomas de la enfermedad según progresa, por lo que se necesita cambiar a uno más potente sin esperar mucho tiempo.

Alemtuzumab o Lemtrada, es una terapia aprobada en 2014 por La Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar la esclerosis múltiple en los Estados Unidos, y guiada por primera vez en El Salvador en 2016 y en Centroamérica por el doctor Héctor Orrego en Centro Médico Escalón. El fármaco se utiliza en más de 40 países. Su efectividad ayuda a mejorar el pronóstico y calidad de vida del paciente con esclerosis múltiple. Usualmente la afección tiene de dos a cuatro brotes por año, pero con este nuevo tratamiento, estos se reducen hasta 0.18 por año, es decir que solo puede aparecer uno o ninguno durante dos años.

Todos los pacientes con diagnostico confirmado por un experto deben iniciar tratamiento modificador de la enfermedad y no solo tratamiento sintomático como se hace desafortunadamente en la mayoría de casos. Específicamente hablando de Alemtuzumab, aunque es el medicamento comercialmente disponible que ha demostrado mayor eficacia en la enfermedad, solo aquellos pacientes con esclerosis múltiple definida como “altamente activa” pueden ser candidatos a tratamiento puesto que no está exento de efectos secundarios que incluso pueden amenazar la vida en los primeros meses.

Incidencia

Según datos reportados existen de 2 a 6 casos por 100 mil habitantes en el país, probablemente por fallas en la detección.

A nivel mundial aproximadamente existen de 14 hasta 68 casos por 100 mil habitantes.

 

Fuente: Doctor Héctor Orrego, neurólogo vascular y máster en sueño

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