Una de las consultas más frecuentes hechas a especialistas médicos por mujeres, es que si la mamografía puede ser sustituida por la ultrasonografía de mamas. Desafortunadamente no es lo recomendable, ya que la mamografía es el estudio fundamental para la detección temprana del cáncer de mama, mientras que la ultrasonografía es un complemento de este.

Esto se debe a que existen muchos mitos y creencias en torno a este estudio, una de las frases más comunes que se escuchan son: "me dolerá", "tengo miedo", "o no estoy preparada aún", pero lo importante no es pensar si es doloroso o no, sino actuar y realizarse el estudio de manera anual para detectar tempranamente el cáncer de mama, no cuando ya es demasiado tarde.

Para entender ¿Cuál es la diferencia entre ambos?, a continuación se explica en detalle en qué consiste cada uno:

La mamografía es el estudio fundamental para la detección precoz del cáncer de mama, ya que permite descubrir lesiones mínimas antes de que éstas tengan representación clínica. El objetivo de la mamografía es localizar calcificaciones y cambios en la estructura del tejido del seno; además ayuda a revelar signos de enfermedad incipientes que en la mayoría de los casos no son detectables en el examen clínico de las mamas.

Existen dos tipos de mamografía

Tamizaje: se realiza a pacientes sin síntomas

Diagnóstica: se realiza cuando los pacientes presentan síntomas como nódulos palpables, secreción del pezón, dolor o cambios en las mamas.

Edad en la que se realiza en estudio

       El examen se realiza de manera anual a partir de los 40 años

      Recomendaciones en mujeres con alto riesgo de padecer la enfermedad

Las mujeres con mutación genética tienen mayor riesgo de tener cáncer de mama. En estos casos, el estudio de la mamografía debe realizarse de manera anual a partir de los 30 años, pero no antes de los 25 años.

Pacientes que tengan un pariente en primer grado con mutación BRCA, deben realizarse la mamografía anualmente a partir de los 30 años, pero no antes de los 25 años.

Mujeres de alto porcentaje en desarrollar cáncer de mama basado en los modelos de riesgo, deben realizarse la mamografía anualmente a partir de los 30 años, pero no antes de los 25 años, o 10 años antes de la edad en la que sus parientes en primer grado fueron diagnosticadas con cáncer.

A mujeres a las que se le ha aplicado radiación en pecho recibida entre las edades de 10 y 30 años, deben realizarse la mamografía anualmente a partir de 8 años después de la radioterapia, pero no antes de los 25 años.

A mujeres con neoplasia lobular confirmada por biopsia, hiperplasia ductal atípica, carcinoma ductal in situ, cáncer de mama invasivo, o cáncer de ovario, realizar mamografía anual desde el momento del diagnóstico sin restricciones en la edad.

Factores de riesgo:

Género

Edad

Antecedentes familiares con cáncer de seno

Atipias previas, mutaciones genéticas, menarquía precoz y menopausia tardía

Primer embarazo después de los 30 años

Obesidad postmenopáusica

Nuliparidad (no tener hijos)

Síntomas del cáncer de mama

Nódulo palpable en uno de los senos

Hinchazón de parte o de todo el seno (aunque no se sienta una protuberancia definida)

Irritación o hendiduras en la piel

Dolor en el seno o en el pezón

Retracción (contracción) de los pezones

Enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel del seno o del pezón

Secreción del pezón que no sea leche materna

Ultrasonografía de mamas

La ultrasonografía de mamas es el método de elección para la evaluación inicial de la mujer menor de 40 años y se utiliza en pacientes mayores a 40 años, como método complementario y no excluyente de la mamografía. La evaluación permite la diferenciación entre lesiones sólidas vrs. quísticas, además de ofrecer detalles morfológicos adicionales que permiten la caracterización de los hallazgos benignos, sospechosos o altamente sospechosos de malignidad

Usos de ultrasonografía de mamas

En hallazgos palpables

Mama sintomática en mujeres jóvenes menores de 40 años

Toma de biopsia dirigida por ultrasonido

¿En qué casos se emplean los dos métodos de diagnóstico?

En mujeres que poseen senos con una composición de tejido denso o con gran volumen de tejido mamario para descartar la presencia de lesiones no evidentes por mamografía.

Pacientes con hallazgos identificados por una mamografía que ameriten definir su naturaleza solida o quística.

Pacientes sintomáticas en las cuales la mamografía fue negativa. 

En conclusión: ambos métodos permiten una evaluación adecuada de los senos haciendo diagnósticos tempranos de cáncer, siendo la mamografía el estudio fundamental para la detección temprana del cáncer y el ultrasonido complemento de este.  Además, son métodos accesibles y de bajo costo.

Buscar artículos